Nos faltaron las ganas.

En el rugby, aunque haya quien no lo quiera ver así, el partido se empieza a jugar mucho antes de que el árbitro señale el inicio. No basta con estirar bien los músculos, calentar bien las articulaciones y haber completado todos los pases bien en el calentamiento. Influyen otros muchos factores. Y claro, cuando se descuidan factores como la puntualidad, se acaba pagando durante los ochenta minutos que dura la contienda. Eso fue lo que ocurrió el pasado domingo en Orcasitas en el partido que nos enfrentaba al Sanitas Alcobendas Rugby D. Y todo ello pese a que todos los jugadores del San Isidro BMW Autopremier sabíamos que era un partido clave para completar uno de los objetivos que se habían marcado esta temporada que era estar entre los ocho primeros para la segunda vuelta.

Ya en el calentamiento se podía percibir que no estábamos a lo que teníamos que estar, que teníamos la mente en otras cosas y que no habíamos desenfundado las ganas, nuestra principal arma para pelear con los equipos que también estaban en los puestos de arriba de la clasificación. Los capitanes intentamos cambiar la dinámica, alentando a nuestros compañeros y recordando en todo momento lo trascendental que era este partido para acabar en una buena posición. Pero ni por esas. No salimos con la mente puesta en el partido y el equipo visitante no dudó lo más mínimo en aprovecharlo. Apenas se contabilizaban dos minutos de partido cuando llegó el primer ensayo del Alcobendas.

Era palpable que no habíamos salido al campo con las ganas y la concentración necesarias para plantar cara a un rival que venía a llevarse los cinco puntos de nuestro feudo. No obstante, lejos de achantarnos y bajar los brazos, cogimos el balón y, por medio de Pablo Gaba anotamos el primer ensayo de nuestra cuenta. Borjita, un día más acertado con el pie, nos ponía por delante en el marcador 7-5. En esta fase del partido, si bien no estábamos mostrando nuestra mejor versión, supimos dar la cara tanto en defensa como en ataque para que el partido se mantuviera igualado. Pero en la segunda mitad del primer tiempo, los rivales supieron encontrar resquicios en nuestra defensa para anotar tres ensayos de forma consecutiva.

En el minuto 31, el marcador reflejaba un claro dominio de Alcobendas que se había ido en el marcador hasta un 7-20. Y si bien hay partidos en los que se están haciendo las cosas bien y se siente que se puede dar la vuelta al resultado, este no era el caso. Habíamos llegado tarde a Orcasitas y aún no habíamos entrado en el encuentro. Alguna tibia esperanza llegó en el minuto 37 cuando, aprovechando que estábamos en superioridad por la expulsión de uno de los jugadores del equipo rival, anotamos nuestro segundo ensayo por medio de Pedro. Borja nos situó a tan solo 6 puntos de diferencia. Pero fue solamente un espejismo puesto que ellos anotaron dos minutos maś tarde y volvieron a poner tierra de por medio en el marcador.

Cuando el árbitro señaló el final del primer tiempo el marcador reflejaba un 14-27. Durante el descanso Mandi nos dejó claro que si queríamos, podíamos darle la vuelta al marcador y dejar los puntos en casa. Solo era necesario que tuviéramos las ganas necesarias para ir hacia delante, tanto a la hora de defender como de atacar. Nos conjuramos para salir más conectados y, si bien es cierto que durante la segunda mitad tuvimos más ganas de victoria, lo cierto es que las cosas no salieron.

Apenas se contabilizaban cinco minutos de la segunda mitad y ya habíamos encajado un nuevo ensayo bajo palos, facilitando así las transformación. Aunque jugamos demasiado tiempo en nuestro campo, lo cierto es que ajustamos bastante tanto la defensa como el ataque, y fruto de ello conseguimos anotar dos nuevos ensayos por medio de Pablo Gaba y Manu. Eso sí, no logramos transformar por lo que no nos pudimos acercar tanto como hubiera sido posible. 24-34 era el resultado en el minuto 63, incluso con un jugador menos por expulsión de José Luis tras un placaje alto.

Aunque ya contábamos con el punto bonus ofensivo, justo el que nos hacía falta para asegurar nuestra presencia en la liga de ascenso en la segunda vuelta de la competición, no bajamos los brazos y seguimos trabajando. Nuestro entrenador, Mandi, movió el banquillo para intentar dar pulmones y más opciones al equipo, pero lo cierto es que nos volvimos a despistar y Alcobendas nos lo hizo pagar bien caro. Dos nuevos ensayos por parte del equipo visitante acabaron por decantar la balanza a su favor y dejarnos con un escaso punto que, si bien era suficiente, no supo a muy poco.

¿Por qué? Bien sencillo, porque sabemos que podemos dar mucho más y hacer las cosas mucho mejor sobre el campo. Tenemos que tener confianza en nuestro juego, en nuestra técnica y en nuestras aptitudes, para poner en práctica aquello que Mandi nos dice que tenemos que hacer sobre el campo. El primer objetivo de la temporada está cumplido pero tenemos que seguir trabajando, que esto no ha hecho nada más que comenzar. Y recordando siempre que los partidos no solamente se ganan los miércoles y los viernes, sino también llegando puntual a hora indicada en la convocatoria y estando concentrados desde que entramos al vestuario hasta que volvemos después de la batalla.

José Luis Avilés – Capitán del SIRC

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