¿Quién dijo que iba a ser fácil?

Domingo 31 de marzo con una hora menos de sueño nos toca madrugar y desplazarnos hasta Alcalá de Henares a disputar el primer partido de la fase final de la temporada. El equipo de la ciudad complutense se había ganado el derecho de ser local y jugar con la ventaja de campo. Acudimos con todos los jugadores disponibles, 24, doblando así la convocatoria anterior que terminó con una derrota clara. El partido lo merecía, el rival también. ¿Y quién dijo que iba a ser fácil?

Mañana encapotada y gris, mientras al otro lado de la valla del campo se celebraba un campeonato de petanca, saltaron ambos equipos a calentar. Las gradas se fueron poblando de aficionados de ambos clubs, animosos y con ganas de apoyar a los suyos. Y había nervios, yo confieso que estaba muy nervioso, mucho más que en otros partidos. Y no era para menos, de ganar disputaríamos la final.

Con todo el mundo dispuesto empezó puntual el encuentro. Y fue un partido muy emocionante, disputado, sin grandes jugadas de ataque y con dos defensas que pelearon hasta la extenuación. Ninguna de las escuadras logró imponer su juego. Empezamos nerviosos con fallos en los pases, bien vigilada nuestra línea de tres cuartos por la presión de la línea de Alcalá, tampoco podíamos terminar de avanzar con la delantera, los de enfrente eran más grandes y contundentes.

Ganar metros era difícil, ellos nos paraban casi siempre. En las fases estáticas aprovechaban el tamaño de su delantera, dominaban las melés, los rucks no se resolvían con claridad y en las touches ningún equipo lograba imponerse. Si en algo pudimos marcar la diferencia fue en el placaje.

En la primera mitad conseguimos adelantarnos con tres ensayos de distinta factura. EL primero un balón que los tres cuartos consiguieron llevar a la esquina para que rematara Eloy, el segundo una cabalgada de Podesta que aprovechó el bote traicionero del balón para robar el oval y ensayar y el tercero otra buena combinación de la línea para el segundo ensayo de Eloy, que a falta de 3 minutos para terminar la primera mitad nos ponía 0-19 por delante. Eso no quiere decir que Alcalá no lo intentara, lo hizo y mucho, pero al contrario que en otros partidos el placaje funcionó. Aún así esos 3 minutos le bastaron a Alcalá para reducir la diferencia con un ensayo de su capitán junto a palos. 7-19 y nada parecía decidido.

En la segunda parte Alcalá dominó más. Tuvo más posesiones de balón y estuvo más tiempo en nuestro campo. Peleando como jabatos en el minuto 41 recortaban de nuevo la diferencia, 14-19. Y poco podíamos hacer más que seguir intensos en defensa e intentar aprovechar alguna contra. Primero amplió la ventaja un ensayo de Killer, 14-24 en el minuto 46, pero el agobio sobre nuestra zona de marca continuaba.

El partido estaba tan bonito que en la grada los gritos de ánimo a uno y otro equipo continuaban. Nada parecía decidido, incluso cuando conseguimos nuestro último ensayo de las manos de Rowland aprovechando otra patada cruzada. Alcalá seguía luchando por llevarse el partido y más cuando fue expulsado nuestro capitán por reiteración de faltas. Con uno menos en el campo tocaba defendernos como nunca, más cuando a falta de dos minutos Alcalá conseguía su tercer ensayo dejando el marcador en 21-29. Era el momento de no cometer errores y aguantar el resultado, y se consiguió.

¿Pero quién dijo que iba a ser fácil? Hubo que pelear y mucho. Con el pitido final pudimos soltar la tensión y celebrar el pase a la final. Sin duda Alcalá es el mejor equipo al que nos hemos enfrentado en esta segunda fase. El aplauso de nuestro equipo al rival finalizado el partido quería reconocer eso porque para derrotarles tuvimos que darlo todo, jugar con los mejores y luchar hasta el final.

A este partido acudieron Marco, Manu, Alex Bras, Rafa, Pablo “Koala”, Isardo, Ramon, “Killer”, Rodri, Eloy, Podesta, Jacobo, Rowland, Antequera, Gonzalo, Cage, Aaron, Víctor, David, Fede, Alejo, Liroz, Mateo Marín y Pablo “Rakitic”. Gracias a todos, especialmente a los que finalmente no estuvieron en la convocatoria y a los que no tuvieron la ocasión de saltar al campo. El mérito de llegar hasta aquí es de todos.

Sangre y Cielo. Aúpa San Isiiii!!!!!!

Miguel Ángel Plaza

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